lunes, 26 de noviembre de 2012

La otra poesía española: la poesía andalusí.

Cuando estudiamos la historia de la literatura española y vamos a "esos oscuros años de la Edad Media", pasamos por alto toda la riqueza de la España Musulmana, como si más allá de los Mesteres (Juglaría y Clerecía), Don Juan Manuel, El Arcipreste de Talavera y Alfonso X, llamado El Sabio, no hubiese nada más. En la España musulmana, desde el siglo XI, porque antes los poestas estaban muy influidos por las tendencias más orientalistas árabes, se da una poesía de gran calidad escrita tanto en árabe como en mozárabe (el idioma propio de Al-Andalus), una poesía que cantaba al amor puro y al sensual, a los sentidos, a la belleza de la naturaleza, a la amistad...
En contraste con oriente, donde es el privilegio de las clases medias o superiores, la poesía culta, en Al-Ándalus, es popular y objeto de un entusiasmo general. No sólo hay poetas entre los hombres cultivados, príncipes, ministros, filósofos, médicos, juristas y místicos, sino también entre los iletrados, los ciegos, los artistas, los campesinos, y también hay un número relativamente grande de poetisas. La emulación y competencia entre cortes rivales hizo de la poesía una ‘carrera precaria y ambulante’ y muy inestable, y los poetas, con frecuencia adoptados por mecenas que los alojaban y mantenían con pensiones, estaban sometidos a caprichos y rencillas. No todos eran visires, y los visires mismos no estaban al abrigo de celos, desgracias, prisión y exilio.
La poesía árabe nos dejó estrofas para la literatura castellana como el zéjel y la moajaca. Pero sobre todo nos dejó autores como Ben Zaydún que nos maravilló con su poesía amorosa, sensual como las caricias de su amante y también poetisa (sí, no os sorprendáis, era una mujer) Wallada, la exquisita y rubia princesa Wallada, una mujer fuerte, artista en un mundo dominado por hombres y única dueña de su destino. 
De Wallada solo se conservan 9 poemas, todos ellos satíricos, luchadores y sensuales, valga como ejemplo este:


Por Alá, que merezco cualquier grande
y sigo con orgullo mi camino. 
 Doy gustosa a mi amante mi mejilla
 y doy mis besos para quien los quiera.

Este poema es de Ben Zaydún:

Hoy, triste, me distraigo con las flores,
de los ojos imán, donde la escarcha
juega vivaz hasta inclinar sus cuello.
Pupilas son, que, al contemplar mi insomnio
sollozaron por mí; por eso el llanto
irisado resbala por su cáliz. 


Este ha sido un primer acercamiento a la poesía española andalusí, otro día seguimos hablando de este tema, para  mí fascinante.

Frin, buena literatura infantil


Últimamente estamos invadidos por literatura juvenil fantástica. Los orcos y elfos de Tolkien han dado para  mucho, y ahora parece que cuando hablamos de literatura juvenil hablamos de literatura fantástica. Pero de pronto uno se encuentra con Frin, del argentino Luis Pescetti, y una especie de aire fresco llega a su intelecto. 
Os cuento como me encontré con Frin, no es nada elegido ni buscado. Teníamos que leer en mi curso de 1º de la ESO, del cual soy profesor de lengua, el libro preceptivo del trimestre y nos tocó Frin, nos repartimos las existencias de libros de la biblioteca del colegio entre los tres cursos, podría haber sido este título como podría haber sido otro. 
El caso es que nos ha encantado, tanto a los alumnos como a mí. Está bien escrito, es una historia de niños reales en un mundo real y eso es maravilloso.
Cuenta la historia de un adolescente soñador, poeta y diferente porque no le gusta el deporte, Frin, con amigos maravillosos y como Linko, fuerte, deportista y raro como él. Frin descubre la vida, osea, el amor, la lucha y lo duro y fantástico que es crecer y convertirse en un adulto.
En definitiva una novelita deliciosa que te recomiendo que leas ya.
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Dicen que la pereza es uno de los pecados capitales.

Hace mucho tiempo que no escribo en mi blog. Y eso que lo que más me gusta en el mundo es la literatura, enseñarla, compartirla y, sobre todo, LEERLA.
Así que me pregunto a mí mismo, ¿por qué tanto tiempo sin escribir? Y yo mismo me contesto: por pereza.  Por eso el título de esta entrada, uno no cree mucho en el pecado, más bien nada, cree en la moralidad y la inmoralidad, y la pereza, si no queremos llamarla pecado (¡y uno de los capitales!) desde luego es una inmoralidad. 
Díaz Plaja murió ayer en Uruguay, fue uno de los pensadores españoles más irreverentes y uno de sus libros se llamaba precisamente Los pecados capitales del español, iba repasando de una manera sociológica, aunque muy socarrona, cada uno de los pecados capitales y su relación con la forma de ser del español, el capítulo de la pereza es impresionantemente ameno y real, tan real que duele.
Pienso ir dejando de lado la pereza, ir olvidándome de ella e ir empezando a escribir de forma continuada en mi blog, por eso este canto de mea culpa inicial.
Que sirva esta entrada de manifiesto de intenciones.
 
 

miércoles, 29 de junio de 2011

El terror y el amor vienen del frío

Sigo con las recomendaciones. No sé si os habéis dado cuenta, pero normalmente no me gusta recomendar literatura que no sea en castellano, pero esta vez me voy a saltar mi propia norma para aconsejaros Déjame Entrar de John Ajvide Lindqvist, un autor joven sueco. ¿Y por qué os la recomiendo si es una novela sueca? Porque me encanta, es apasionante su lectura y os lo vais a pasar muy bien. Primero os cuento de qué va: Es una novela de terror, pero también es una novela de amor, de amor adolescente. Cuenta la historia de Oskar y de Eli, ambos de 13 años. La historia se desarrolla en un barrio de la periferia de Estocolmo en pleno invierno, cuando los días duran unas pocas horas y la nieve lo cubre todo. Oskar vive con su madre, lleva una vida difícil porque pasa muchas horas solo y sus compañeros se burlan de él, gastándole crueles bromas, de hecho Oskar sufre un bullying brutal. Eli es vecina de Oskar, pero ella vive con su padre y sufre una enfermedad grave, muy grave, ambos se hacen amigos y se enamoran, Eli ayuda a Oskar a defenderse. Hasta aquí una historia normal, o casi, pero es que la enfermedad de Eli es muy especial, ¿sabéis cuáles son sus síntomas? Pues estos: es alérgica a la luz del sol, para entrar en cualquier casa debe ser invitada, si no se desangra, no puede comer casi ningún alimento, ante esta terrible enfermedad Oskar le presta su apoyo igual que ella se lo presta a él en su miserable vida. ¿Habéis pillado qué enfermedad tiene Eli? Pues es una vampiro, su padre le proporciona la sangre que necesita para sobrevivir, hasta que pillan a su padre y ella se ve sola para seguir viviendo. No os cuento más que si no, no la leéis. Encontráis la novela en cualquier librería y vale más o menos 12 eurillos. Por favor contadme qué os parece cuando la leáis.
Cursiva

martes, 28 de junio de 2011

¡Cómo molo!

Voy a iniciar una serie de recomendaciones para el verano y empiezo con el antihéroe infantil más divertido de la literatura española: Manolito Gafotas.



¿Cómo se me ha ocurrido? Pues veréis, este año tenían mis alumnos de 1º de la ESO como lectura obligatoria El Pequeño Nicolás que cuenta las aventuras de un niño en su colegio con sus colegas, hasta ahí todo bien, de hecho El Pequeño Nicolás es muy divertido, pero es la historia de un niño francés de los años '60, sí has oído bien, de los '60, y yo pensé: "¿por qué no estarán leyendo mis alumnos Manolito Gafotas que cuenta lo mismo pero es un niño español de los '90-2000? ¿Algo más cercano estará a ellos no? Y de aquí mi recomendación.



Manolito Gafotas es una serie de libros escritos por la madrileña Elvira Lindo. Cuenta la historia de Manolito, un niño de familia de clase trabajadora (su padre es camionero) del barrio de Carabanchel, entre los personajes están sus amigos: Yihad (que es el chulito que se mete con todo el mundo), Susana (el amor de Manolito), el Orejones (su amigo íntimo); también están su familia, sobre todo su abuelo Nicolás y su hermano, conocido como El Imbécil, y por supuesto su padre y su madre.


Manolito observa el mundo a su alrededor, a sus mayores, y luego lo interpreta y lo comenta, son historias estupendas y te partes de risa con ellas.


Tienes 7 libros de Manolito Gafotas, todos ellos igual de divertidos, déjate llevar por su mundo porque te lo vas a pasar muy bien, palabra de un seguidor de Manolito Gafotas.

sábado, 7 de mayo de 2011

El arte de hacer reír: la comedia.


El otro día hablábamos de la tragedia, hoy lo hacemos de la comedia, el otro género clásico y como su hermana, la otra cara de la moneda, también nacido en Grecia y también unido a las festividades religiosas. Aunque el origen de la comedia sea parecido al de la tragedia hay unas diferencias notables. La tragedia estaba unida a las festividades religiosas más tenebrosas, más sagradas, quería conmover al espectador para hacerle sentir que su vida estaba en manos de los dioses y el destino, sin embargo la comedia servía para festejar, para que el auditorio estuviese más cerca de los dioses cachondos, celebradores de la vida, como Dionisos (el dios del vino y de la juerga). Pero la comedia servía para mucho más, era utilizada también para ridiculizar a las clases dirigentes y para criticarlas, o sea para reivindicar.
Su estructura clásica recuerda a la de la tragedia también, había pocos actores y un coro, pero ya no hay dioses ni héroes, los personajes son humanos de carne y hueso que se enfrentan a problemas más cotidianos.
Las características de la comedia, que se dan desde la época griega hasta nuestros días, son:

  • Muestra exageradamente los defectos y los vicios de la persona. Pone en ridículo los vicios o malas costumbres para corregirlos mediante la risa.
  • Tema: si bien en la comedia los temas recurrentes son el engaño, el robo, la burla y la estafa, los temas suelen ser problemas de personas comunes.
  • Protagonista: en la comedia antigua, clásica es un personaje de baja condición social o moral que representa un vidio de los seres humanos, y esta tónica se mantuvo hasta el teatro de Moliére, por ejemplo el autor francés representa la hipocresía en El Tartufo, la hipocondria en El Enfermo Imaginario, etc. Pero en la comedia más moderna, a partir del XIX el protagonista está más cercano a la persona normal y corriente con sus problemas normales y corrientes, que son universales por lo que todos nos sentimos reflejados.
  • Desenlace: Es feliz para alguna de las fuerzas que se oponen al protagonista o para todas, menos para aquel que encarna el defecto que debe ser castigado, es decir, puesto en ridículo.
Volviendo a los clásicos solo os voy a destacar a dos, uno griego y otro romano. El griego, Aristófanes, está considerado como uno de los creadores de la comedia, sus obras, como Las Aves son divertidas pero con un gran sentido de la crítica sobre todo a las sociedades altas y a las costumbres, el romano es Plauto, y decir que es divertido es poco, todavía hoy, y fijaros que hace casi 2200 años que escribió sus comedias, te partes con él, eso sí sus obras son super escatológicas, o sea que los personajes se tiran pedos, hablan de sexo, hay viejos verdes y chicas calientes, etcétera.
Deberíamos hablar de la comedia más moderna, pero ya lo haremos más adelante, así no nos cansamos, nos queda la comedia española de los Siglos de Oro, la inglesa de Shakespeare y la de nuestros días. Hasta entonces leed mucho por favor.

miércoles, 4 de mayo de 2011

De Dioses y Teatro



Hoy hablamos de la Tragedia, comenzando por la tragedia griega clásica y terminando en el siglo XVII, pero no huyáis, trataré como siempre de explicarlo de una forma amena y clarita.
Empezamos con una curiosidad, este género teatral clásico tuvo su origen en la Grecia Clásica, y este origen estaba vinculado a festividades religiosas, por supuesto el origen de su nombre también es griego y significa literalmente, "Canto del Macho Cabrío", los actores actuaban envueltos en piel de cabra y el dios Pan, también Priapo, (dos dioses vinculados a las fiestas, la sensualidad y la juerga) tienen una estrecha vinculación con el Macho Cabrío.
¿Y qué cuenta el Canto al Macho Cabrío, la tragedia? Pues la historia dramática, dura, de unos personajes progatonistas que se ven enfrentados de manera misteriosa e inevitable contra el destino o los dioses, moviéndose casi siempre hacia un desenlace fatal, un final verdaderamente duro, de pena vamos, arrastrados por una fuerza ciega: el destino, que siempre es anunciado por un oráculo.
O sea que tenemos a un protagonista enfrentado a los dioses y a su destino, fqe un oráculo (un adivino que habla en boca de los dioses) le ha revelado. El protagonista no podrá hacer nada para evitar su destino. En la tragedia griega clásica los protas son dioses, héroes, reyes, nadie del pueblo.
Este género teatral era representado por pocos actores, los que representaban a los dioses llevaban coturnos, una especie de zancos que los hacía más altos que el resto para destacar su divinidad. Los actores iban acompañados por un coro, un conjunto de varios actores que iban relatando la acción, había un personaje que conectaba a los actores con el coro, servía de enlace, ese se llamaba corifeo.
Los autores más famosos por su calidad, llegaron a ser celebridad en su época, fueron Sófocles, Eurípides y Esquilo, como los nombres no son muy fáciles de recordar tengo una regla nemotécnica para hacerlo, atención que es un poco chorrada: "No te Sofocles Eurípides que te Esquilo", ya ves es una chorrada pero funciona. Estos tres autores escribieron sus obras alrededor de 400 años antes de Cristo, y ya sentaron las bases de la tragedia entonces, al final siempre parece que no hemos inventado nada.
Los romanos, que copiaron todo de los griegos, sobre todo en lo que a las artes y la religión se refiere, también copiaron los modelos de la tragedia griega, pero sin vincularla a las festividades religiosas. Su primer autor fue Livio Andrónico. Hay algo que decir de la tragedia romana, no era tan refinada ni tan buena como la griega, probablemente porque los romanos, como buenos mediterráneos preferían la comedia.
La Edad Media no fue una buena época para la tragedia, que no encontró un renacer hasta el Renacimiento y el Barroco, siglos XVI y XVII, y ese renacer lo encontró sobre todo en Inglaterra, España y Francia.
Vamos a citar los siguientes:
  • En España a Lope de Vega y Calderón de la Barca que compusieron verdaderas tragedias a pesar de titularlas comedias. De Lope podemos citar Fuenteovejuna, de Calderón La Vida es Sueño. Hay que recordar que Lope fue el gran renovador, incluso podemos decir que el creador, del teatro español, una figura comparable a la de Shakespeare en Inglaterra, ya hemos hablado en este blog de ellos.
  • En Francia, Corneille, cuya tragedia tiene como protagonista al Cid, sí, el mismísimo Rodrigo Díaz de Vivar, y Racine, cuya obra principal fue Medea ( y ese sí que es un dramón, una mujer desesperada por el abandono de su marido mata a sus dos hijos, lo que más quiere en el mundo suicidándose después).
  • En Inglaterra, Shakespeare, junto con Lope el otro monstruo del teatro, con por ejemplo Hamlet y MacBeth, y Ben Jonson con Volpone.
En tiempos más modernos la tragedia se ha seguido representando y escribiendo, tenemos a Lorca con La Casa de Bernarda Alba o Bodas de Sangre, por ejemplo, pero ya tenemos suficientes datos para comprender un poco qué es la tragedia clásica y cómo ha evolucionado.
Recordamos brevemente: el protagonista, de clase elevada pues es un héroe, rey o dios, se ve enfrentado a los dioses y, sobre todo, a un destino que no puede evitar y que ha sido revelado por un oráculo; tiene un final siempre nefasto para el protagonista. Se representa con pocos actores acompañados por un coro, aunque en las tragedias modernas esto evoluciona hacia un teatro más convencional, como lo conocemos ahora.







lunes, 2 de mayo de 2011

Solidaridad desde la Escuela

En esta ocasión no os traigo un artículo de literatura, ya vendrán, os traigo el proyecto Khanimambo del Colegio alcorconero Alkor. Este proyecto, dirigido y llevado a la práctica por un grupo de alumnos de cuarto de la ESO, pretende crear una escuela en una zona pobre de Mozambique, para ello recaudan dinero como pueden: mercadillos solidarios, vendiendo objetos relacionados con África (yo me he comprado un par de colgantes muy majos), solicitando donaciones para luego rifarlas o subastarlas, así han logrado subastar un par de entradas de fútbol y ahora mismo tienen una guitarra donada por el mismísimo Alejandro Sanz. Cualquier ayuda que se les pueda ofrecer es bien recibida, pero además es que merece la pena conocer su labor, echadle un vistazo a lo que hacen en su blog, es este: Es bastante esperanzador comprobar como la solidaridad nace en la escuela como un valor más de la educación.

viernes, 23 de julio de 2010

Un Alemán en Sevilla, un pícaro en Galeras.

En este artículo hablamos de Mateo Alemán, sevillano, coetáneo de Cervantes (nació el mismo año que él) y como Cervantes creador de una obra maestra: Guzmán de Alfarache.
No es sólo el nacimiento lo que comparte con Don Miguel, mirad cuántas coincidencias: fue hijo de un médico (aunque el de Cervantes era más cercano a un barbero), como Cervantes estuvo en la cárcel por deudas, también como él fue recaudador de impuestos y probablemente murió el mismo año que el autor de El Quijote. Su obra magna también guarda concomitancias (busca en el diccionario esta palabra si la desconoces) con la del alcalaíno, es una novela en un cierto sentido moderna e intercala obras menores al igual que la otra. Pero si algo distingue en grado sumo el Guzmán de Alfarache de Don Quijote es sin duda su profundo pesimismo, el Guzmán es una obra sombría, llena de desdichas de las que es imposible huir.
¿Por qué tanto pesimismo? Algunos autores dicen que la condición de cristiano nuevo de Mateo Alemán, y es que su abuelo era judío y un tío suyo murió en la hoguera por marrano (este apelativo era destinado a los judíos que se habían cristianizado para escapar de las persecuciones pero que seguían practicando su religión en la clandestinidad), bueno pues esa cercanía al mundo judío transmitía pesimismo a su obra. Pero otros autores consideran que era más bien una actitud vital de Mateo Alemán que una actitud cultural, porque ese pesimismo se transmite en todas sus obras, pero también transmite hondura cristiana.


Vamos a hablar ahora de su obra principal: Guzmán de Alfarache.
Si el Lazarillo de Tormes inició un género, la Picaresca, quien verdaderamente asentó el género y le dio su forma fue esta obra. El Guzmán sigue los puntos esenciales del Lazarillo, pero todo está contado de una forma más elaborada, se emplea por vez primera la palabra pícaro y fue la obra que inspiró a las posteriores para desarrollar el género.
Cuenta la historia de su protagonista, Guzmán de Alfarache, que es un condenado a galeras (o sea a remar hasta la extenuación) por su vida llena de delitos, es desde allí, desde el banco de remo al que está condenado, desde el que Guzmán cuenta su vida llena de infortunios, cuenta cómo ha intentado una y otra vez reconducir su vida y escapar del vicio y cómo una y otra vez vuelve a él, al final acepta su condena como merecida.

Esta novela tuvo un éxito fulminante, tanto que en pocos años estaba traducida a los idiomas más importantes de Europa, y también tuvo sus plagiadores (otra cosa en común con El Quijote), entre ellos el más destacado fue Juan Martí, estos plagios fueron los que hicieron que Mateo Alemán hiciera una segunda parte de su obra (otra vez parecidos con Cervantes) y que se vengara de este autor en su relato, lo hace personaje y lo deja morir ahogado regocijándose en ello.
Si tienes tiempo léelo, merece la pena, descárgalo aquí:






martes, 20 de julio de 2010

No es una cuestión sólo de amor: Romances.

El romance es un poema típico de la literatura española, tanto de España como de Iberoamérica, y de la literatura portuguesa, que usa una estrofa llamada igual.


¿Cómo es esa estrofa? Pues son versos de ochos sílabas que riman sólo los impares en asonante. Imagino que recuerdas qué es la rima asonante, si no te acuerdas busca en tu libro de texto o en el diccionario.


Los romances pertenecen a la tradición oral, esto es que fueron hechos para ser cantados o recitados por juglares, pero poco a poco fueron insertándose en la literatura escrita y ya muchos poetas en tiempos más cercanos los usaron para sus propias creaciones, como Federico García Lorca en su Romancero Gitano.


Hay tres teorías sobre su origen: está la tradicionalista, que dice que los romances son originarios de Cantares de Gesta y canciones antiguas y que llegaron fragmentados a los juglares quienes los difundieron; la individualista, que dice que fueron creados por autores del llamado 'Mester de Clerecía' para que fueran recitados por el 'Mester de Juglaría'; y la neotradicionalista, que mezcla las dos teorías y dice que son fragmentos de Cantares de Gesta u obras mayores rescatadas por autores que los dieron a conocer. De todas formas todas estas teorías son relativas al romancero viejo.


La verdad es que muchos de los Cantares de Gesta antiguos han podido ser completados o se ha sabido de su existencia gracias a los romances, estos han permitido mantener en la historia a los cantares primegenios y muchos de los romances tradicionales han sido conservados por los judíos sefarditas (o judíos españoles) que los han conservado allí donde su diáspora tras la expulsión por parte de los reyes católicos les han llevado.


¿Qué cuentan los romances?


Pues muchos cuentas episodios desgajados de los Cantares de Gesta antiguos. Otros fueron canciones, como el Cancionero Musical de Palacio, de la Corte de los Reyes Católicos, más o menos se distribuyen así:


Romances históricos: tratan temas históricos de la historia nacional, como, el Cid, Bernardo del Carpio, etc.


Romances carolingios: están basados en los cantares de gesta franceses Carlomagno, etc. Romances fronterizos: narran los acontecimientos ocurridos en el frente o frontera con los moros durante la Reconquista.


Romances novelescos: con gran variedad de temas, aunque frecuentemente están inspirados en el folclore español.


Romances líricos: son de tema muy variado, como la poesía en general, muchos de amor.


Romances épicos: cuentan las hazañas de héroes históricos.


Romances vulgares o de ciegos: narran hechos sensacionalistas, crímenes horrendos, hazañas de guapos o bandoleros como los siete del famoso Francisco Esteban, milagros, portentos etcétera. Estos se mantuvieron hasta hace bien poco tiempo.


lunes, 19 de julio de 2010

Roselo y Julia o ¿Romeo y Julieta?

Dejadme que os cuente una cosa: los dos genios más grandes del teatro universal, Shakespeare y Lope de Vega, eran unos copiones, ¿a qué os quedáis de piedra? Ambos revolucionaron y modernizaron el teatro de sus respectivos países, Inglaterra y España, ambos crearon tipos universales (más William) y ambos han pasado a la historia por su genialidad, pero también los dos acudían a lo que ya estaba publicado, a lo que ya estaba escrito y divulgado para escribir sus historias, sus obras de teatro. Como muestra Romeo y Julieta (en versión inglesa) y Castelvines y Monteses (en versión española), la primera de Shakespeare y la segunda de Lope, la historia que cuentan: la misma, o casi...
La historia de Romeo y Julieta, o de Castelvines y Monteses, es una historia o leyenda medieval que transcribió Masuccio Salernitano en el siglo XV, más tarde la reinterpretó Mateo Bandello, y aunque no había un lugar concreto donde hubiese sucedido (la historia se contaba en Roma, Nápoles, Sevilla y hasta en Teruel), él la ubicó en Verona. Esta versión llegó a manos de Lope directamente en italiano, y a manos de Shakespeare una vez traducida al inglés.

Lo que cuentan ambas historias es básicamente lo mismo: dos adolescentes enamorados y separados por familias enemigas no renuncian a su amor, por ese amor están dispuestos incluso a morir, como de hecho sucedió en la obra del inglés. Pero no en la de Lope, este, que sabía lo que a su público le gustaba, le dio un final feliz, ahora os lo cuento.

Una anécdota, Shakespeare, que también sabía lo que a su público le gustaba falló con Romeo y Julieta, no encontró demasiado seguimiento de la gente a pesar de sus dosis de sangre, materia biológica que a los ingleses encantaba en las obras de teatro.
Decíamos que Castelvines y Monteses acababa bien, nos encontramos con la escena de la cripta, en la que Roselo se da cuenta de que Julia se haya muerta, pero no se sucida, no, porque.... espera, no te lo voy a contar, es mejor que te leas la obra, la puedes encontrar en Cervantes Digital, aquí tienes el link:
Sólo decirte que la obra de Lope es menos lírica que la de Shakespeare, menos romántica, pero mejor construida, la lucha inicial se libra por una razón, no por el simple gusto por la pelea como ocurre en la otra, y Julieta es una mujer menos niña que la del inglés (de hecho llega a dormir casi dos meses seguidos con su enamorado sin temores...)
Lo dicho, Castelvines y Monteses, Romeo y Julieta a la española...



domingo, 20 de junio de 2010

Poema de Fernán González, propaganda medieval.

El Poema de Fernán González es una obra del Mester de Clerecía, ya sabéis, trabajo literario de hombre culto escrito en cuaderna vía. Es del siglo XIII, de alrededor de 1250 y de autor desconocido, aunque se sabe que lo escribió un monje del Monasterio de San Pedro de Arlanza, Burgos, ya que la mayor parte de la historia gira en torno a este lugar.
¿Y por qué un monje escribiría un cantar de gesta, un cantar épico? La respuesta es muy sencilla, aunque doble: por razones económicas y políticas. Lo escribió para obtener más lismosnas para su monasterio tomando como tema la necesidad de expulsar a los moros de la Península Ibérica.
He titulado este artículo Propaganda Medieval y si te atreves a leerlo vas a descubrir por qué, aunque de todas formas yo te lo voy a contar.
La Historia
El Poema de Fernán González cuenta la historia del Condado de Castilla y de uno de sus héroes, el susodicho Fernán González, uno de sus condes. Nos habla de las batallas contra todos: El reino de Navarra, el reino de Asturias y por supuesto los moros, quienes en el poema son considerados más o menos unos animales, y ahí está el grueso de la propaganda, los islámicos son descritos como unos bárbaros quemaiglesias y comehombres, ¡cómo lo leéis!, en un pasaje explica cómo cuecen a los cristianos para luego zampárselos. Leed:

Prendían a los cristianos, e mandabanlos cocer.
Por tal que les podiesen mayor miedo meter.

Tenían a otros presos e dejábanlos foir
Porque veían las penas a los otros sofrir,
Habían por do iban las nuevas a decir.

Decían e afirmaban que los vieran cocer;
Cocían e asaban los homes para comer;




Siguiendo este link puedes leerlo íntegramente, no tiene desperdicio, http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/05812752100547273089079/p0000001.htm
El Poema de Fernán González cumple sin duda una función política, no es extraño imaginar a la audiencia escuchando al juglar que recitaba el poema, indignada por las atrocidades de los moros, una audiencia, por supuesto ignorante, iletrada, que desconocía el gran desa

rrollo cultural y científico que los árabes habían traído a la Península Ibérica y que Alfonso X había sabido aprovechar.

Hay algunos datos curiosos acerca del Poema de Fernán González, existió un Cantar de Gesta sobre el que el monje se inspiró para componer su poema en cuaderna vía, además, es interesante también el hecho de que un monje escribiera épica, no es en absoluto habitual. También es curiosa la imagen que se da de los moros, aunque en muchas ocasiones se consideraran enemigos, en realidad en la literatura castellana fueron tratados de manera más honesta, recordad que en el Cantar de Mio Cid, nuestro Gran Cantar de Gesta, los moros son buenos, aliados y amigos del Cid, de hecho el Cid es llamado así por ellos, Mio Cid, Mi Señor, y más tardíamente, los moros llegan a ser héroes, por ejemplo en la novela renacentista del Abencerraje, y según Cervantes, fue un cronista árabe el que escribió El Quijote. Se supone que habría más escritos propagandísticos anti islámicos, pero no nos han llegado.

De todas formas el Poema de Fernán González, no sólo es una arenga en contra de los mahometanos, también es una declaración de intenciones sobre la supremacía del condado, después reino, de Castilla, sobre el resto de los reinos de la España medieval. El héroe vence a asturianos y navarros también, creando una gran Castilla, como realmente ocurrió no sólo con guerras, el Fernán González histórico, enterrado en la Colegiata de Covarrubias, Burgos, fue un gran estratega que con casamientos y acuerdos, acumuló un gran poder.
Hay que recordar una cosa para finalizar, el Mester de Clerecía tenía un afán didáctico, ese afán solía ser religioso, aquí también lo encontramos, pero además hayamos ese cariz político, que sin duda en esta época no estaba alejado del religioso, estamos en la época de la Reconquista (término usado desde el punto de vista cristiano).





miércoles, 19 de mayo de 2010

Mester Fermoso: Libro de Alexandre


Hoy hablamos del Libro de Alexandre, una de las primeras obras escritas en castellano, en lo que era el castellano del siglo XIII, claro. Esta obra es importante por muchas razones, entre ellas la ya mencionada de ser una de las primeras manifestaciones de nuestra literatura, pero además.... (ahora debería sonar un repique de tambores...) tachán esta obra fue la que dio nombre al Mester de Clerecía y al Mester de Juglaría.


Lo explico, esta es su segunda estrofa:



Mester traigo fermoso, non es de joglaría


Mester es sin pecado, car es de clerecía


fablar curso rimado con la quaderna vía


a sílabas contadas, car es gran maestría.


¿Lo pilláis o lo traducimos? No hace falta, ¿no? El docto escritor del Libro de Alexandre tenía muy claro que su trabajo era de clérigos, entendiendo como clérigos gente con estudios, gente que podía ser o no religiosa, es decir cura, monje, etc, pero que sin duda había tenido la suerte de formarse y adquirir una buena cultura, que en aquellos tiempo era mucho. Además le gusta distinguirse de los juglares, de esos vulgares poetastros con los que no quiere ser comparado, aunque el Libro de Alexandre tome bastante recursos de ese otro Mester.

¿Y qué cuenta el Libro de Alexandre? Pues la historia de Alejandro Magno, ni más ni menos, el mismo Alejandro que el de la película de Colin Farrell. O sea, la historia de uno de las mayores y más virtuosos emperadores de los antiguos griegos, macedonios para ser exactos, hijo de Filipo y dueño de casi todo el mundo conocido, desde el centro de Europa hasta la India, ni más ni menos. Ahora bien, el Libro de Alexandre no es muy fiel a la historia. Además de presentar a Alejandro como un dechado de virtudes: un sabio ( aunque se cuenta que estuvo formado por el mismísimo Aristóteles, osea que algo de verdad hay en ello), un guerrero sin igual (de un machetazo conquistaba toda una ciudad enemiga), fiel, leal, superfuerte (domó al caballo Bucéfalo que era una mala bestia, en el libro se dice que era un cruce entre elefante y camello), religioso, etcétera; el libro comete un sinfín de anacronismos: habla de los moros como si fuese la época actual (siglo XIII) y os recuerdo que los moros, es decir, los mahometanos, no existieron hasta el siglo VI después de Cristo, Alejandro Magno es del IV antes de Cristo, osea que se lo inventó mil años antes, además Alejandro era macedonio, su religión era politeísta, adoraba a Zeus, Afrodita (de la que le gustaba vestirse, esto es un cotilleo), y el autor del Libro de Alexandre nos lo presenta rezando a Dios en cuanto tenía oportunidad, jejejeje.
¿Quién fue su autor? Pues la verdad es que no se sabe, algunos autores dicen que fue Gonzalo de Berceo, pero para eso Gonzalo debería haber tenido 9 años, un poco difícil, el libro debió de haberse escrito entre 1180 (año del libro Alexandreis, del francés Chatillon, del que parece que se nutre) y 1250 (año en el que apareció el Poema de Fernán González, a quien influye). Otros autores dicen que Fray Juan Lorenzo, un monje leonés, no está claro, lo que sí lo está es que el Libro de Alexandre no es una mera copia de otras historias latinas de las que toma el modelo o de la obra francesa antes mencionada, es una historia original escrita siendo consciente de su originalidad, y que está escrita en un castellano de León.

El Libro de Alexandre es toda una novela de aventuras escrita en cuaderna vía, ya sabes, el tretasforo monorimo, los buenos son muy buenos, y los malos muy malvados, y el bueno vence a todas las adversidades, aunque aquí muere y eso es porque no ha sido capaz de vencer a las tentaciones, toma ya. A propósito, muere envenenado, una de las hipótesis históricas que hoy en día está prácticamente abandonada, pero que en el siglo XIII era de plena vigencia.








miércoles, 12 de mayo de 2010

Vida de juglares

Los Juglares y el Mester de Juglaría son propios de la Edad Media española, pero su influencia llegó hasta hace muy poco tiempo, de hecho, ¿no es quizá el oficio de juglar uno de los más antiguos del mundo? Aunque os parezca increíble, hasta hace muy poco tiempo, iban por los pueblos ciegos que recitaban romances actuales (para ellos) sobre crímenes sangrientos, o romances tan antiguos que casi se remontaban a los Cantares de Gesta.

¿Qué son los juglares? La palabra juglar significa bromista, así, directamente, viene de un palabro latino, de joculator, que significa más o menos eso. ¿Y quienes eran? Pues sobre todo eran hombres que se ganaban la vida yendo por los caminos de pueblo en pueblo, de mercado en mercado, o que vivían en cortes de señores feudales, incluso de reyes, se dice que Alfonso X El Sabio contaba con muchos de ellos en su séquito, y recitaban, cantaban, tocaban música, hacían malabares, etc, todo por conseguir algunos maravedíes con los que malvivir.

Según su oficio se llamaban de una u otra forma. Por ejemplo: el remedador era el juglar que se dedicaba a imitar (a remedar) tomaba una víctima entre los presentes y lo imitaba hasta que se aburría o hasta que se llevaba un palo; el cazurro era el juglar que sabía hacer malabares y algún que otro juego sacaperras tipo trilero; el juglar de gesta era el especializado en recitar fragmentos de Cantares de Gesta, adulaba con la voz y era capaz de mantener el suspense de lo que iba contando, lo más parecido a un cuentacuentos moderno; también estaba el goliardo que era un religioso renegado o un estudiante fracasado, con cultura pues, que se daba a la juglaría para escapar de la miseria, y que componía sus propias obras, a menudo de carácter muy satírico y con fuerte contenido carnal.

Cantares de Gesta

Los juglares que más nos interesan son los que usaban los cantares de gesta como herramienta de trabajo. Seleccionaba el fragmento que más interesaba al público y semirrepresentaba dicho fragmento. Algunos de estos fragmentos fueron tan famosos, tan repetidos, que acabaron en el imaginario popular como romances y así llegaron a nosotros.
El juglar memorizaba el cantar de gesta gracias a su rima asonante, que le permitía hacer cambios sobre la marcha si la memoria le jugaba una mala pasada.
Los cantares más usados fueron los del Mio Cid y las versiones del Cantar de Roldán.
El Mester de Clerecía se oponía al Mester de Juglaría, o dicho de otra forma, los que tenían oficios relacionados con la cultura rechazaban a los pobres juglares, que eran menos letrados, sin embargo esta diferencia entre ambos mesteres era menos grande de lo que creemos en la actualidad, de hecho, ¿no fue gracias a los que encuadramos dentro del Mester de Clerecía que todavía conservamos obras del Mester de Juglaría? Ah, una cosa, los del Méster de Clerecía no sólo eran curas, ya debemos ir olvidándonos de esto, lo que sí eran letrados, o sea gente con cultura y seguro que muchos de ellos religiosos, claro, la cultura estaba en la Iglesia.

sábado, 17 de abril de 2010

El Ombligo del Mundo

España fue una vez el ombligo del mundo, y no estoy hablando de poder, no al menos del poder político, si no de cultura, en la Edad Media España era el ombligo del mundo en materia cultural. Como en la actualidad Nueva York. En los siglos X, XI, XII y XIII la sabiduría estaba concentrada en nuestro país, bueno, mejor dicho en la Península Ibérica, concretamente en Córdoba primero, la ciudad más importante del mundo en esas fechas, y en Toledo después. Europa estaba sumida en la oscuridad, la cultura sólo estaba en los monasterios, Jerusalén se había perdido en manos de los otomanos, el Imperio Romano se había fragmentado en multitud de reinos pequeños y sin interes comunes, y la mayoría de los reyes estaban más interesados en mantener el poder que en fomentar y mantener la cultura. Sin embargo había una corte donde la paz y la cultura reinaban: Córdoba. Abderramán III había concentrado en su Califato a lo más nutrido del saber de todo el mundo árabe, que a su vez había guardado el conocimiento del mundo griego y persa. Averroes, principal intérprete y comentarista de Aristóteles, Maimónides, sefardita, judío español, el mejor médico y filósofo de su tiempo, Avicena, su sabiduría llegó intacta al reino moro de Abderramán III, toda esa magnificiencia cultural convertía a Córdoba en el centro del mundo. Todo ello no se perdería con el fin del Califato de Córdoba y la ruptura de Al-Andalus en reinos de taifas. Toledo tomó el relevo, su escuela de traductores, que tuvo como momento cumbre el reinado de Alfonso X El Sabio, mantuvo todo el saber acaparado en Córdoba traduciéndolo primero al latín, luego al castellano, y finalmente de manera directa al castellano, una lengua romance que estaba naciendo en esos momentos como lengua culta.

Inicios de la Escuela de Traductores de Toledo

La toma de Toledo por AlfonsoVI a últimos del s. XI hizo que esta ciudad se convirtiera en un importante centro cultural, las tres religiones de Espa;a, que no las tres culturas, cultura s'olo hab'ia una, viv'ian de manera pac'ifica en esta ciudad>hebreos, mahometanos y cristinanos, compart'ian espacio, ocio y manera de vivir, si bien no compart'ian religi'on, y en muchos casos tampoco oficios. Esa convivencia pac'ifica y normalizada hizo que se comenzara a dar un intercambio cultural muy interesante, las obras 'arabes, importadas de Persia y de todo el norte de 'Africa, que aglutinaban todo el saber de la humanidad, desde el mundo m'as oriental hasta el grecolatino, fueron traducidas al latin. En los primeros estad'ios de este intercambio hubo dos protagonistas esenciales> Gundisalvo y Juan Hispano, Gundisalvo era obispo de Toledo, Juan Hispano un jud'io, o cristina nuevo, Juan traduc'ia del 'arabe o del hebreo al idioma com'un, el incipiente castellano, el romance de Toledo, Gundisalvo traduc'ia al lat'in. As'i comenzaba una de las etapas m'as importantes de la historia cultural de Occidente. En una pr'oxima entrada hablaremos de la Escuela en tiempos de Alfonso X.

martes, 13 de abril de 2010

De Caballeros y Dragones

En la historia de la literatura española hay un género de novelas que en la actualidad no es muy seguido pero que en otras épocas era el género por excelencia, lo que leía todo el mundo, todo el mundo que sabía leer, claro, un género que levantaba pasiones y detractores al mismo tiempo, un género tan adictivo que volvía loca a la gente: los libros de caballerías.

Gozaron de un gran popularidad en España y Portugal durante todo el siglo XVI y el XVII, aunque desde mediados del XVI fueron perdiendo fuelle, y su historia comienza en escritos del siglo XIV, como El Libro del Caballero de Zífar, de 1300.


¿En qué consiste un libro de caballerías?


Por supuesto es un libro de ficción, más que de ficción de exageración. El héroe siempre hijo de reyes o nobles, pero abandonado a su nacimiento, crece creyendo que es un villano más, pero siente deseos de ser caballero, consigue serlo y demostrar su valía a pesar de su supuesto origen humilde, al final es reconocido por su familia y recupera su posición. Entre medias hay innumerables batallas, el amor incondicional y masoquista hacia una doncella, basado en el amor cortés pero un poco más picantón, la ayuda de un hada o mago es habitual e imprescindible, así como los personajes fantásticos: duendes, dragones, gigantes, etc; también es normal que el caballero tenga algún poder fantástico, espada mágica como la del rey Arturo, los barcos pueden recorrer distancias increíbles en muy poco tiempo, los caballos correr más que el ave y los castillos e islas pueden aparecer o desaparecer.


Toda esta fantasía era vendida como hechos reales, ahora nos parece increíble, pero en aquellos tiempos, en los que se pensaba que la tierra era plana, imaginaos...


Los más famosos


Sin duda los libros de caballerías más famosos fueron los de la saga de Amadís, una saga es una continuación, también inverosímil, por supuesto, de las aventuras del caballero, una vez que muere se continua con sus hijos. El primer libro de la saga fue el Amadís de Gaula. Otro libro importante es Tirant Lo Blanch, de Joanot Martorell, este libro es distinto al resto de los libros de caballerías porque presenta a un caballero más real, no hay tanta fantasía y sí un caballero que sobre todo es persona. Ambos libros, el Amadís y el Tirant fueron salvados de la quema en El Quijote.


Si te gusta El Señor de los Anillos o Eragón échale un vistazo al Amadís, fue escrito hace 500 años pero es toda una aventura de fantasía y recuerda que sin este género de novelas no se hubiera escrito la joya de El Quijote, que nació como una crítica hacia este tipo de ficción.


domingo, 4 de abril de 2010

¡¡El Lazarillo ya tiene autor!!


Uno de los grandes misterios de la literatura en español, y probablemente de la Universal, se ha desvelado: El Lazarillo de Tormes ya no es anónimo, y no hagáis el chistecito ese de que anónimo es el autor que más obras ha escrito... Hasta ahora se han barajado muchos nombres para identificar al autor de la primera novela moderna en castellano, del embrión de El Quijote y por supuesto de todo el género de la novela Picaresca, El Lazarillo, y precisamente uno de los que más se usaron en la antigüedad, hasta el siglo XVIII mucha gente lo daba por sobreentendido, es el que se ha llevado el gato al agua: Don Diego Hurtado de Mendoza, el tipo que aparece en esta ilustración.
La responsable de dar las pruebas necesarias para tomar a Diego Hurtado como el autor de El Lazarillo es Mercedes Agulló, una paleógrafa (investigadora de escrituras antiguas) que ha dedicado media vida a tirar del hilo para ahora gritar a los cuatro vientos eso de que esta obra ya no es de un autor anónimo.
Su trabajo ha sido de un investigador digno de película de Hollywood.
Mercedes estaba haciendo un trabajo de paleografía con legajos de Juan López de Velasco, un abogado del s. XVI, de la corte de Felipe II y que, curiósamente, fue el responsable de 'capar' El Lazarillo para que puediera ser impreso; recordemos que tras su publicación en 1554 en 1559 fue listado como libro prohibido por la Inquisición, pero Felipe II accedió a su reimpresión una vez debidamente limpiado de lo 'indecoroso' para la Iglesia; pues bien López de Velasco fue el encargado de tal limpieza. Pero volviendo al tema, Mercedes estaba trabajando en papeles del susodicho picapleitos del Dieciséis cuando se encontró con un inventario del testamento de Diego Hurtado de Mendoza, testamento del que se ocupó el abogado, y en ese inventario halló esta frase:
Vn legajo de correçiones hechas para la ynpressión de Lazarillo y Propaladia
¡Imaginaos cómo se le quedarían los sesos a Mercedes! Diego Hurtado de Mendoza, proponía las correcciones de impresión para el Lazarillo, ¿con qué derecho a menos que él fuese el autor de El Lazarillo? Bueno pues ese fue el hilo del que empezó a tirar la señora Agulló (por cierto por si le interesa a alguien, esta lúcida señora tiene 84 años) para descubrir la autoría de El Lazarillo.
¿Será 100% segura su hipótesis? Parece que sí, por lo menos los eruditos no han podido demostarla todavía y eso que les faltó tiempo para echar por tierra el trabajo de Rosa Navarro que quiso demostrar que el autor de esta novela fue Valdés.
Diego Hurtado de Mendoza
¿Pero quién fue Diego Hurtado de Mendoza? Pues un hombre del Renacimiento, un caballero, militar, con una gran biblioteca, conocedor del árabe, griego, latín y varias lenguas europeas, fue muy admirado por Carlos V, pero no por su hijo, Felipe II, quien ambicionaba su grandiosa biblioteca.Y parece que esa enemistad fue la que hizo que no firmara la autoría de El Lazarillo. Diego Hurtado es autor, reconocido por supuesto, de muchos sonetos, fue uno de los primeros introductores de las formas italianas junto con Boscán y Garcilaso y de la Fábula de Hipomenes y Atalanta, amén de muchas otras composiciones poéticas.

domingo, 29 de noviembre de 2009

DQ I

Hay pocos libros que hayan influído tanto en la literatura universal como este del loco genial Don Quijote de la Mancha, el Caballero de los Leones, otrora el Caballero de la Triste Figura, especialista en "socorrer doncellas y desfacer tuertos". Muchos críticos dirían que El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha es el libro más importante de la literatura de todos los tiempos exceptuando a la Biblia, yo no me atrevo a tanto, tenemos ahí novelas que han marcado a los escritores de su generación y posteriores y sin cuyo influyo sería imposible la literatura actual: el Ulises de Joyce, en Busca del Tiempo Perdido de Marcel Proust, son sólo un par de ejemplos.

Pero no cabe duda de que El Quijote es una gran obra maestra, compleja, completa, moderna (supuso el inicio de la novela moderna) y de una increíble heterogeneidad.

Sí, el Quijote es tocho. Es verdad, pero enfréntate a leerlo sin presiones, por gusto, de verdad, es una novela apasionante, es tan grande en todos los sentidos, que siempre que la lees de nuevo parece que es la primera. Eso sólo puede ocurrir con las obras maestras.

En esta entrada sólo vamos a hablar de la Primera Parte, y me resisto a decir cómo empieza El Quijote, ya estoy aburrido que todo el mundo diga esas primeras frases, aunque no lo haya leído.


Personajes:
  • Don Quijote: Don Quijote se ha convertido en un arquetipo, no sé si Cervantes quiso que así fuese desde el principio, pero lo cierto es que consiguió idear un personaje símbolo de muchas cosas: sueños, nobleza, honestidad, solidaridad, caballerosidad. Etc. Alonso Quijano es un hidalgo (baja nobleza) bastante pobre, tanto que ni siquiera llega al rango de poder ser llamado Don. Su gran pasión es la lectura, sobre todo novelas de caballerías, tanto le apasiona este tema que al final su mente sucumbe y decide resucitar la Caballería Andante y convertirse en uno de sus adalides. Don Quijote es un esperpento, la mitad de su armadura es de cartón, su celada ( ese casco de metal que llevan) es una especie de jofaina, y su caballo apenas puede con sus propios huesos, pero su interior es tan grande que representa todas las virtudes antes mencionadas. Su locura es jocosa, tierna, heroica y patética, una mezcla de todas ellas.
  • Sancho Panza: es la realidad, la tierra, el tipo gordinflón que se deja seducir por la posibilidad de ser una persona importante (Don Quijote le promete el gobierno de una 'ínsula', ¡en medio de La Mancha!). Pero también es la persona fiel, el perrillo que seguiría a su amo hasta el final del mundo, el complemento perfecto de Don Quijote.
  • Dulcinea: realmente Dulcinea no existe. Es un ideal, es la belleza, el sueño inalcanzable, la musa. Don Quijote se ha enamorado de lo que representa pues realmente no la conoce, y está dispuesto a matar a quién sea que no reconozca la belleza y virtuosismo de su amada, aunque según Sancho, Aldonza Lorenzo, verdadero nombre de Dulcinea, es grande y fuerte, tanto que podría vencer a cualquier mozo de su aldea en el lanzamiento de hierro ( un deporte local).
  • La sobrina y el ama: son la parte cuerda de la historia, no tienen ambiciones más que Don Quijote se recoja en casa y guarde de su hacienda. El ama será la encargada de quemar los libros de Don Quijote, la fuente de su mal.
  • Secundarios: Cardenio, el cautivo, etc. Hay muchos personajes secundarios en El Quijote. Voy a destacar unos cuantos. El Barbero y el Cura, amigos de Don Quijote y los encargados de seleccionar los buenos y los malos autores y de salvar sólo unos cuantos de la quema del ama, entre ellos el libro de caballerías por excelencia, El Amadís de Gaula. Cardenio es el protagonista de una novela inserta en el Quijote, "la historia de Cardenio". Su importancia radica en que es un personaje que se vuelve loco como Don Quijote, pero loco de amor y en que influyó mucho en la literatura de la época, tanto que Shakespeare hizo una comedia sobre esta historia (desgraciadamente se perdió). El cautivo es otra de las novelas insertas en El Quijote.

Temas

  • Contra las novelas de caballerías. Este es el tema central que hasta Cervantes nos cuenta en el prólogo y durante toda la obra, la mofa de las exageraciones de esta literatura
  • La locura vs. la libertad.
  • El honor.
  • Las costumbres sociales
  • Buena y mala literatura.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Un faltón de Narices: Quevedo

Hoy toca Quevedo, el faltón de faltones, no dejó títere con cabeza, provisto de una pluma mordaz, hiriente y ajeno a toda sensibilidad, se metió con compañeros literatos, mujeres dignas e indignas (fue un gran misógino, si no sabes lo que significa esta palabra aprovecha y búscala en el diccionario), con feos y contrahechos, etc. No es que él mismo fuera un dechado de virtudes, era más bien bajito, regordete, un poco cegato y patizambo, pero tenía una lengua más afilada que una navaja y lo que es más importante, un ingenio prodigioso.
Francisco de Quevedo fue la punta de lanza del conceptismo, una de las más influyentes corrientes de la literatura barroca, junto con el culteranismo.
Pero antes de hablar de esto vamos a dar algunos apuntes de su biografía.
Quevedo nació en Madrid en 1580 y murió en 1645 en Villanueva de los Infantes, sus padres eran cortesanos de la Baja Nobleza, es decir, eran aristócratas que trabajaban en la Corte, por lo que su infancia se pasó entre las altas esferas de la política. Estudió en Alcalá de Henares, pero sin llegar a ordenarse sacerdote. Él mismo trabajó para personajes de la Corte como secretario o valido toda su vida, hasta que sus desavenencias con el Conde Duque de Olivares hacen que sea expulsado de la Corte y se retira a sus dominios en la Tore de Juan Abad, donde acaba sus días.


Conceptismo:
Muchas veces nos han dicho que el conceptismo era la otra gran corriente de la literatura barroca contraria y antagónica al culteranismo, esto no es exacto, es cierto que ambas corrientes divergen, pero también convergen en algunos aspectos.
Como hemos dicho Quevedo es la máxima figura de esta corriente, también el máximo enemigo de la cabeza de la otra corriente, Góngora y su culteranismo. Si el culteranismo es oscuridad, el conceptismo es claridad, si el culteranismo prefiere la forma al fondo, el conceptismo prefiere el mensaje al continente. O sea, el conceptismo se preocupa de una manera ingeniosa, optimizando el lenguaje y buscando el término preciso, de explicar y profundizar en los temas aportando el máximo número de ideas en el mínimo espacio.
Pero se juntó con el culteranismo en hacer del lenguaje una manera expresiva sin igual hasta ese momento. Casi todos los anticulteranos, como Quevedo, incurrieron en el culteranismo de alguna u otra forma y casi todos los gongoristas como el mismo Góngora, se preocuparon también por el mensaje y no sólo por la abigarrada forma de transmitirlo.

Obra de Quevedo
Las características de su obra son: la riqueza temática y expresiva, el esfuerzo que hacía por burlarse de los demás, la mezcla del cultismo con la picaresca, unos recursos lingüísticos muy ricos, como los cambios gramaticales y semánticos, la abundancia de superlativos, parodias sobre hombres, etc. Su obra tenía un carácter moderno ya que utilizaba expresiones raras y delicadas, dejando de lado el uso de la retórica de la época.

Veamos un ejemplo de su obra, no te lo pierdas, El PEDO:
Alguien me pregunto un día
¿Qué es un pedo?
y yo le conteste muy quedo:
el pedo es un pedo;
con cuerpo de aire y corazón de viento
el pedo es como un alma en pena
que a veces sopla, que a veces truena
es como el agua que se desliza
con mucha fuerza, con mucha prisa.
El pedo es como la nube que va volando
y por donde pasa va fumigando,
el pedo es vida, el pedo es muerte
y tiene algo que nos divierte;
el pedo gime, el pedo llora
el pedo es aire, el pedo es ruido
y a veces sale por un descuido
el pedo es fuerte, es imponente
pues se los tira toda la gente.
En este mundo un pedo es vida
porque hasta el Papa bien se lo tira
hay pedos cultos e ignorantes
ls hay adultos, también infantes,

hay pedos gordos, hay pedos flacos,
según el diámetro de los tacos
hay pedos tristes, los hay risueños
según el gusto que tiene el dueño
Si un día algún pedo toca tu puerta
no se la cierres, déjala abierta
deja que sople, deja que gire
a ver si hay alguien que lo respire.
También los pedos son educados
pues se los tiran los licenciados,
el pedo tiene algo monstruoso
pues si lo aguantas te lleva al pozo
este poema se ha terminado
con tanto pedo que me he tirado.


Para terminar, diremos que en su obra poética, al igual que en la prosa, tiene dos caras, la cara seria y la cara burlesca. Las dos caras reflejan la frustración y el pesimismo vital que le caracterizan. Su poesía es de estilo conceptista. Con este estilo se opone a la escritura de Góngora, aunque también sea una expresión de su personalidad. Utiliza recursos como los juegos de palabras, la hipérbole o la animalización caricaturesca. Uno de sus poemas más conocidos es “Amor más allá de la muerte”. “A una nariz” es uno de sus poemas burlescos. También son muy importantes su “oda al sueño”, “letrillas llenas de donaire”, “jácaras o canciones de malevaje” y sus “sonetos eternos”.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Érase un hombre a una nariz pegado: Góngora.

Entro en el proceloso mundo de la lírica barroca con uno de sus revolucionarios, podríamos decir que EL REVOLUCIONARIO, así con mayúsculas, Luis de Góngora y Argote, el narigón del que Quevedo hizo burla en el soneto que da nombre a esta entrada.
Góngora vino al mundo en Córdoba en 1561 y murió en la misma ciudad en 1627. Nació en una familia aristocrática y se ordenó religioso tras estudiar en la Universidad de Salamanca, como religioso tuvo varios trabajos para la Catedral de Córdoba y también sirvió en la corte llegando a ser capellán de Felipe III.
Por los escritos que de él hizo Quevedo sabemos que aunque cura era un vividor. Gustaba de juergas, vinos y mujeres, y aunque fue acusado de homosexual se le conocieron varios romances y amancebamientos con mujeres, lo que no era muy correcto para un sacerdote.
Una de las cosas que más ha trascendido a la historia fue su enemistad con Quevedo y Lope, sobre todo con el primero, traducida en numerosas letrillas y versos de guerra entre uno y otro autor, parece que todo empezó cuando Quevedo sacó unos poemas imitando el estilo de Góngora, bajo el seudónimo de Miguel De Musa, Góngora, conocedor de esto, no lo permitió y empezó a atacarle con su artillería más pesada, la literatura. La guerra no acabó hasta la muerte del cordobés.

Su obra
Antes hemos dicho que Góngora fue un revolucionario, ahora explicamos porqué. Su literatura siempre fue rebuscada, oscura y de gramática y léxicos complicados, pero fue a raíz de su segunda época artística, con la publicación de su extenso poema Fábula de Polifemo y Galatea, y sobre todo con Soledades, cuando su fama llegó a lo más alto y se granjeo un gran número de admiradores y detractores. Con Soledades se asientan definitivamente las bases del culteranismo, también llamado gongorismo, término al principio peyorativo impuesto por los seguidores de una literatura más sencilla y más basada en el mensaje que en la belleza de la forma, que seguían los conceptistas. Culteranismo recuerda a Luteranismo, el movimiento hereje seguidor de Lutero, por eso el concepto negativo.
El culteranismo se caracteriza por: más interés en la estética y en la versatilidad de la lengua que en el mensaje, se buscaba decir poco con muchas palabras que al contrario. Hay mogollón de alusiones y elusiones de palabras, metáforas puras, hiperbaton, hipérboles (o grandes exageraciones), paronomasias (usar palabras cercanas que se parecen mucho en su sonido pero que no significan lo mismo como 'no es lo mismo cansado que casado'), juegos de palabras, perífrasis ( o dar rodeos para explicar algo), etcétera.

Un ejemplo:
Extacto de la Fábula de Polifemo y Galatea:

Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa
--- media luna las armas de su frente,
y el sol todos los rayos de su pelo ---,
en campos de zafiro pace estrellas...

Explicación de Dámaso Alonso sobre las líneas anteriores:

Era aquella florida estación del año en que el Sol entra en el signo de Tauro (signo del Zodíaco que recuerda la engañosa transformación de Júpiter en Toro para raptar a Europa). Entra el Sol en Tauro por el mes de abril, y entonces el toro celeste (armada su frente por la media luna de los cuernos, luciente e iluminado por la luz del Sol, traspasado de tal manera por el Sol que se confunden los rayos del astro y los pelos del animal) parece que pace estrellas ( que de tal modo las hace palidecer ante su brillo) en los campos azul zafiro del cielo.”

La literatura culturana es oscura, difícil de interpretar, llena de cultismos y latinismos, y que exige una atención muy alta y una gran concentración para captar su sentido, pide que el lector sea parte activa, busca el intelecto del lector.
Contó con detractores famosos como: Lope, Quevedo o Juan de Jáuregui, que seguían una corriente denominada conceptismo, aunque en realidad el conceptismo y el culteranismo llegan a tocarse, pero también contó con grandes defensores como el Conde de Villamediana o Sor Juana Inés de la Cruz.